Ya ha llegado el calor a Monterrey, y con el mis queridos amigos los cucarachitos.

Había uno en la lavanderia y como no tenia raid mata bichos, trate de asesinarlo con un aromatizante en spray.

Además no podia matarlo de un pisoton porque tenia las pantuflas de abejita que me presto claudia, no sería justo.

La casa APESTA a  una combinacion de rosa silvestre y brisa veraniega, me esta empezando a doler la nariz, me pregunto como se sentiran los perros que tienen su sentido del olfato como 200 veces mas desarrollado que el nuestro.

El cucaracho no murio btw.